miércoles, 30 de diciembre de 2015

Lo de los aliens

Si un día vienen los extraterrestres a la tierra, nos va a costar mucho explicarles un montón de cosas. Yo creo que lo primero va a ser que mucha gente piense que ya nos visitaban regularmente o incluso que estaban conspirando con el gobierno (estadounidense, claro; los demás no cuentan) o directamente manejando el mundo a través del Club Bilderberg.

Me los imagino llegando tan tranquilos, bajando en cualquier sitio random (probablemente una zona despoblada cerca de un núcleo urbano grande, seguramente Las Vegas o Los Ángeles, porque ya sabemos que los extraterrestres paran siempre en Estados Unidos) y presentándose, educadamente pero con total normalidad, al primero que pase.


-Oiga buen hombre, venimos de fuera y nos queremos presentar a la autoridad ¿Aquí quién manda?

-Pero ¿no estabais vosotros ya mandando aquí? -diría el humano al que preguntaran.

-¿Por qué? ¿Vosotros tampoco?

-Psé. Pues no demasiado...

Otra cosa que va a costar mucho de explicar es internet. Porque vamos, lo de lo mal repartida que está la riqueza, las guerras y que nos estamos cargando el ecosistema, a poco que sepan como funciona el mundo (es decir: no hay reglas, sálvese quien pueda) lo van a entender en seguida. Ahora, que tengamos a nuestra disposición la mayor biblioteca de la historia de la humanidad y la gastemos básicamente para el porno, me da que les va a costar entenderlo.*


-Entonces ¿os metéis aquí todo el rato para ver como copulan otros miembros de vuestra especie?

-Estooo... bueno, no todo el rato

-Tenemos datos

-Bueno, también miramos vídeos de gatetes.

-Oye ¿vosotros estáis bien?

-Psé...


*Vale, la mayor parte es la internet profunda, pero no me voy a meter en eso porque entraría un poco en lo de las guerras y el reparto de la riqueza.


Pero ya rizar el rizo de todo será Twitter. O sea, una red que te permite ponerte instantáneamente en contacto con casi cualquier persona del mundo y que se usa, fundamentalmente, para quejarse de todo y para discutir. En serio ¿el futuro era esto?


-A ver si lo entendemos. ¿Esto no lo gastáis para poneros de acuerdo y tratar de arreglar el mundo?

-Bueno, a veces. Pero no mucho, la verdad

-Y ¿qué hacéis normalmente?

-Bueno, no sé. A mí me gusta compartir memes y meterme con lo que dicen los famosos.

-Vale. Oye ¿de verdad no preferís que mandemos nosotros?

-Pues lo mismo sí ¿eh?


Mira, si os digo la verdad, casi prefiero que tenga la razón Hawking y que si vienen extraterrestres sean hostiles. Porque con esos al menos no vamos a pasar tanta vergüenza*.

*Bueno, dice eso y lo contrario según le convenga, que Hawking es mucho de cambiar de opinión.


NOTA: POST SIN FOTO. Es que tengo al mono de la documentación pasando las navidades con la familia en Kenia y claro. No, y que me ha dado perezón buscar una foto de un alien. Es que lo pones en google y salen un montón de bichos feos. A ver si vuelve pronto y pone una monez de las suyas o algo...

ACTUALIZACIÓN: todo el mundo sabe que un post sin foto apesta, así que a última hora he decidido poner una captura de Cristina Pedroche luciendo escote y sosteniendo una cinta de vídeo ¿Qué pasa? El VHS son los nuevos vinilos ¿No lo sabéis? Molan todo, están a punto de volver...

jueves, 8 de octubre de 2015

Televisión para dummies

Tengo que confesar que veo poco la tele. Esto, que puede parecer una muestra de intelectualidad, o en el peor de los casos, de esnobismo, me aísla ligeramente de la humanidad. Soy ese tipo de gente que cuando anuncian una edición 'VIP' de un reallity no conoce a nadie o que de repente ve actuar a alguien muy mal en un anuncio de perfume y comenta "este seguramente sea alguien, porque lo hace fatal", sólo para ver como alguien al lado pone los ojos en blanco (me ha pasado y al parecer era alguien muy famoso; un futbolista, creo).

A pesar de esto, tengo que reconocer que últimamente la televisión me fascina. No los canales principales, por supuesto. Esos siguen haciendo más o menos lo de siempre. Desde el timo del TDT (del que ya hablé) hay un montón de canales absurdos hacia el final (si programas adecuadamente el mando deberían quedar entre el seis y los canales infantiles y de radio (que sigo sin comprender quién querría escuchar la radio por la tele ¿no hay otros aparatos ya para eso?).

El funcionamiento de estos canales va más o menos como sigue: el directivo de turno va a una feria de televisión con una maleta llena de billletes y se lleva las cosas que quiere comprar para el canal principal (que son las que valen pasta) y una vez terminado, con lo que le sobra va a unos tenderetes, o puede que incuso unas mantas en el suelo, donde se puede adquirir programas absurdos en cantidades inmensas. Es así como podemos disfrutar de programas tremendamente estrambóticos como unos en los que se abren trasteros y la gente puja por ellos (me gustaría ver a estos tíos pujando por lo que tengo en mi trastero, la verdad) o unos que buscan oro en las montañas con extrañas maquinarias que arreglan ellos mismos (reconozco que de este no he sido capaz de ver nunca más de dos minutos).

Curiosamente, porque los programadores de televisión no tienen una mente como tú y como yo (especialmente como tú) sino una prodigiosa (pero REALMENTE prodigiosa), cuando cargan con digamos, no sé, 23 kilos de programas de algo (estos programas se pagan a kilos por tradición, aunque sospecho que ahora se facilitan en un pen1) no es, como se solía hacer, una programación semanal ordenada. Qué va. Eso es cosa del pasado. Todo el mundo sabe que la gente ahora son como cerdos en cochineras que consumen a lo bruto y sin medida. ¿Qué toca Empeños a lo bestia? Pues Empeños a lo bestia a todas horas. ¿Qué toca Tartas a lo bestia? (o como se llame) Pues ya puedes hacer zapping que te vas a hartar de merengue a todas horas. Esto es así.

Odio mucho mucho que se llame pen a los dispositivos USB. Pero mucho, mucho. Mirad, si queréis llamarles simplemente USB, todavía, pero ¿PEN? ¿En serio? Por favor... Una vez alguien me pidió un lápiz en el trabajo y me miró como si YO fuera idiota al facilitarle mi magnífico Faber Castell HB del Nº2. A ver si hablamos con más precisión, copón.

Quizás el sentido común dictaría que sería más normal, no sé, programar un episodio de cada serie al día, a la misma hora, o puede que incluso uno semanal. Más que nada porque puede que alguien no disfrute viendo un programa en el que una novia elije un vestido para casarse (no estoy diciendo que yo no, ojo. Gente. Otra gente, a lo mejor). Pero ¿para qué queremos TDT? TENEMOS MÁS CANALES DE LOS QUE PODEMOS PROGRAMAR COHERENTEMENTE (al parecer). Esto quiere decir que nuestro ejecutivo se vuelve con 20 kilos de Arreglamos tu casa y 40 de Novias comprando trajes (ignoro totalmente el nombre de este programa y no lo pienso mirar) y tú te los comes como vengan, que para eso estás en casa, probablemente en paro y por tu culpa (es obvio que la gente que trabaja tiene dinero para pagar canales de pago, que ahí sí que hay mandanga buena). Y si te gustaba un programa que estábamos emitiendo hasta la semana pasada a todas horas, digamos no sé, Top Gear, pues te jodes porque esta semana no tenían. Más suerte la próxima vez.

En fin. El caso es que en estos canales te puedes tirar unos dos o tres meses, que pongas el canal a la hora que pongas, ves lo mismo. Esto me resulta fascinante, porque pueden pasar dos cosas. O bien el programa te encanta y te tienes que pedir una excedencia en el trabajo para verlos todos, o lo odias y te tiras dos meses sin ver ese canal. O más. Hasta que un día se te ocurre ponerlo por curiosidad, y resulta que hacen algo que te encanta y te has perdido unos 250 episodios en dos semanas.

Programas de estos al parecer en América (EEUU, quiero decir)  hay un montón, y sospecho que no deben ser caros, porque es lo que más ponen. Recuerdo al principio de la TDT que lo que se ponía eran refritos de series de producción propia, lo que me parecía fascinante. Uno podía volver a ver "Farmacia de Guardia", "Manos a la obra" o "Los serrano" (o incluso la ya olvidada "Los ladrones van a la oficina") sin que la calidad de tales series lo justificaran en absoluto. Gracias a Dios a nadie le dio por recuperar "Lleno por favor" o "Menudo es mi padre", que yo sepa. Pero no descartemos aún que eso pase algún día. De aquella época la única que ha sobrevivido es "Aquí no hay quien viva" y sospecho que es sólo para poder contraprogramar "La que se avecina" (que tampoco la ponen casi).

Luego de esto llegó la fase producción extranjera. Aquí hubo cosas que estuvieron bien. Yo recuerdo que un verano me enganché a Bones y me vacuné todo de una. Era muy gracioso ir viendo episodios de temporadas distintas sin entender nada porque las subtramas se enredaban todas. Llegó un momento que me preguntaba ¿Es que en América (EEUU) no se muere nadie con la carne encima de los huesos? Todavía quedan series de estas, pero es difícil saber qué ponen en cada momento. Ahora diría que está de moda Hawaii 5.0, un remake de una serie setentera que tiene como única virtud haber reciclado a un par de actores de Perdidos (Hugo y John  Locke) además de a todos los actores de origen asiático que circulan por las series americanas (por cierto, el chino de Perdidos también está aquí, además de Hiro de Héroes). Por lo demás tiene la virtud de tener al protagonista menos creíble de la tele (por bajito) haciendo de policía. Es que yo creo que no pasaría las oposiciones de local ni en un pueblo de Palencia.

Pero después de esto vino la mierda de la buena, porque descubrimos un universo de programas antes desconocido. El mecanismo viene a ser siempre más o menos el mismo, se toma un modus operandi, se ponen cámaras y a rodar. Con tener técnicos para edición y voz en off, suele valer, con lo que te ahorras guionistas (así está tuiter de graciosetes, con tanto guionista en paro) y a veces hasta presentador, porque se encargan los protagonistas. Eso sí, hace falta tener un reparto variopinto y estrambótico. Si los personajes se llevan un poco a matar, mejor que mejor.

De este tipo de programas he visto desde unos que llevaban una casa de empeños (que ya ves la emoción que tiene eso a no ser que se peleen los personajes entre ellos) hasta uno que restauraba muebles (en serio) pasando por gente que hace cosas de las más variopintas, desde piscinas bizarras a espadas (en serio, este lo vi hace poco). Además de tartas decoradas (no vi que nunca les preocupara a nadie el sabor), transporte peligroso por carreteras heladas (apasionante), gente que trata de colar cosas por las aduanas... De esta categoría reconozco que en su momento me fascinó MTV Tunning, cuya idea parecía consistir en coger un coche viejo, llenarlo de altavoces y pantallas de plasma (cinco he llegado a ver en un coche) alguna excentricidad si toca (como una mesa de billar o un futbolín) y dejarlo lo más hortera posible. Es que no he visto ni uno que saliera de ahí ni medio bonito. Eso sí, todos hasta arriba de pantallas y altavoces, no vaya a quedar hueco en el maletero para hacer la compra.

Se llegó a hacer una versión española de esto en la que cometieron una tremenda atrocidad con un 124 que estaba para entrar a exponer en un museo y o les cancelaron el programa o les mataron por horteras (espero que lo segundo).

Ahora el que estoy viendo mucho es uno que se llama Fast'n Loud, que se parece al anterior con la única diferencia de que los coches los compran y luego los tienen que vender, motivo por el cual los tratan de dejar chulos. La parte que más me fascina es la de los regateos (que se da tanto en la compra como en la venta) hasta el punto de que me la ha contagiado un poco.

-Son 112 con 59 caballero

-Bueno, no tan deprisa. Es cierto que yo he venido a comprar, pero me parece mucho dinero ¿qué tal si te ofrezco 60 y trabajamos a partir de ahí?

-Caballero, me está haciendo cola en la caja ¿Llamo a seguridad y que le acerquen a un Día% a ver si allí quieren regatear?

-Calla, calla, que he oído como son sus cajeras. Vale, te pago los112.

-Con 59.

-Eso.

Otra mención merece Crónicas carnívoras. Un programa que cosiste en que un gorderas (supongo que cuando empezó el programa no lo era) recorre EEUU (América) parando en los sitios en los que se venden platos más enormes y/o picantes. Y se los come ante la cámara dando muestras de gran fatiga. En serio ¿se supone que esto es divertido?  Es un programa que tiene la virtud de dar hambre y angustia todo a la vez (o alternativamente).

También recuerdo un programa muy majo en el que unos decoradores muy finos (o al menos ellos se creían eso) iban a una casa muy hortera y la dejaban a su gusto. A ver ¿nadie ve un fallo aquí? Quiero decir, si yo tengo la casa como un hortera, seguramente es porque soy un hortera, no me tiene por qué gustar cómo me la dejan unos que van de modernos. Esto es como si yo soy un garrulo y voy a la tele para que me cambien la imagen (que esto si no está pasando ya, es cuestión de días que a alguien se le ocurra hacerlo). En fin.

Luego ya otro tema sería ¿hacen falta tantas series de detectives? NCIS, Bones, el Mentalista, Mentes Criminales, Navy: Investigación criminal, CSI Las Vegas, Nueva York, Miami, Calamocha... ¿Es que no hay series en las que no muera gente? Bueno, pero con lo de las series me meteré otro día, que veo que da para otro post y creo que están a punto de poner en la tele una serie de gente que pesca peces enormes que tiene pinta de ser apasionante.


¿Cómo que esta foto de Olivia Munn no está justificada? Esta chica ha trabajado en series. Vale, el mono de la documentación no está y he tenido que tirar yo de archivo personal (esta foto se la hizo concretamente en mi cocina). Pero vamos, que esta foto está justificadísima. Es más, podría ir aquí aunque no hubiera ningún texto en la entrada. Vamos, yo esto lo veo clarísimo...


martes, 28 de julio de 2015

Motos para dummies

Los moteros no somos gente normal. Si tuviéramos dos dedos de frente no iríamos a gran velocidad en vehículos que básicamente son bicicletas con motor. En invierno hace demasiado frío, en verano demasiado calor, y el resto del año, llueve. ¿Qué hace exactamente que elijamos un vehículo que en muchos casos cuesta tanto como un coche sin ninguna de sus ventajas? Os lo diré sencillamente: porque los moteros molamos más.

Cuando las motos se hicieron populares, allá por el comienzo de los tiempos (es decir, a principios-mediados del siglo pasado, que es lo más comienzo que me sé yo , al menos) los coches básicamente lo único que ofrecían en la mayoría de los casos era dos ruedas extras y techo (a veces ni eso) a cambio de ser enormemente caro. Las motos se hicieron populares por ofrecer una solución al transporte personal por mucho menos dinero.


Service bike típica de reparto con el aspecto que debía tener en su época. Fueron muy populares entre los 40 y los 50.


Desde aquella época la automoción ha mejorado mucho. Los coches actuales ofrecen ventajas significativas como ventanillas, calefacción, aire acondicionado, navegador (o un sitio donde colocar el móvil con google maps), ABS, cinturón de seguridad, marcha atrás, freno de mano, limpia parabrisas, radio con mp3... Durante este tiempo las motos se han puesto las pilas consiguiendo que las motos sean... más caras. Actualmente, la mayoría de motos que uno se puede comprar valen más que un Dacia Logan y lo único que ofrecen a cambio a los moteros es molar fuerte (ni Steve McQueen podría molar fuerte en un Dacia Logan; bueno, él es posible que sí). Mi pregunta es ¿somos los moteros tontos? La respuesta es obvia: sí.

Sin embargo es igual de obvio que los moteros tenemos pene (los masculinos, al menos) y que las adolescentes desde que las hormonas empiezan a hacerles efecto notan como ese macarra al que cuando andaba no le hacían ni caso, en cuanto se sube a su Bultaco Lobito (una moto que menciono porque me parece gracioso el nombre; no creo ni que exista ya) se convierte en algo casi irresistible hasta provocar picores, a pesar de que son incapaces de diferenciar una Bimota Tesi de una Indian Scout por mucho que se fijen.

Bimota Tesi 3D Evo. Del 2014, si no me equivoco.


Por algún misterioso motivo evolutivo, las mujeres encuentran atractivos a los hombres con aspecto malote y misterioso, y nada te hace parecer más misterioso que un casco y unos guantes, ni más malote que un cacharro que te puede matar a poco que pilles una mancha de aceite (al menos las mujeres jóvenes; en algún momento sus hormonas deciden que los malotes están bien para un ratito, pero que para asegurarse el sustento es mejor que un señor con unos buenos dineros en el banco, lo que empieza a hacer parecer sorprendentemente atractivos a señores gordos y calvos pero con Mercedes).

Como soy consciente de que la mayoría de lectoras de este blog son mujeres (incluso alguno de los lectores) he decido dar unas nociones básicas del mundo de la motocicleta. Pero poca cosa, los tipos y tal. A lo de diferenciar una dos cilindros en V de una cuatro cilindros en línea por el sonido, ya llegaremos*.

*Es más fácil de lo que parece.


Según el moto catálogo de Formula moto en su edición 2015/16, hay como once tipos de motos que voy a simplificar mucho porque realmente no creo que hagan falta tantas [nota de la edición: he contado los tipos que me salen a mí. Son exactamente once. Minipunto para mí].

Empecemos con los descartes:


Scooter - Lo siento, esto no es una moto, es un wáter con ruedas. Ningún motero que se respete se sentaría en esto a no ser que fuera para hacer sus necesidades o bajo amenaza de muerte. Originalmente nacieron para competir con los ciclomotores y paulatinamente han ido aumentando de cilindrada hasta llegar a cosas que hacen pensar a los que los llevan que van en moto. Pues lo siento, pero no. Los clientes de este tipo de vehículo, suelen ser mazaos de gimnasio que creen que están en Akira (y conducen por ciudad muy por encima de sus posibilidades estos wáteres con ruedas de gran cilindrada) o ejecutivos que se creen molones con traje y maletín. En sus versiones de cilindrada razonable, son los equivalentes modernos de las primeras motos, baratos y cómodos para ir por ciudad, tengo que reconocer. Pero vamos, no creo que nadie que lleve esto se considere a sí mismo motero.


He tratado de ser justo y poner uno de los maxiscooters más bonitos que hay, el Yamaha T-Max. Pues cuesta una pasta y sigue sin ser una moto.

Excepciones: las Vespas antiguas. Por algún motivo desconocido, alguien hace 20 años guardó en una planta baja un montón de Vespas y ahora se está hinchando a venderlas a modernos. Está la ciudad de modernos con barba y Vespa que no se puede salir a la calle. A mí estas, a pesar de no ser motos, me parecen bien. Pero vamos, en cuanto la mecánica les dé el primer problema a los modernos estos, las dejan en un contenedor y se pasan a la siguiente moda chorra (vease fixie, vease longboard, véase comprar un cochino y circular montado en él -táchese lo que proceda).


Ciclomotores - ¿Podéis creer que todavía queden ciclomotores? He tenido que confirmarlo porque no me lo creía. Técnicamente es cualquier cosa con menos de 50cc (una ridiculez). Tienen la ventaja que no hay que sacarse el carnet (creo que se hace una prueba, pero mucho más fácil). Antes había cosas como el Vespino que tenía un cierto encanto (y básicamente como era casi lo único que te podías permitir -si podías- pues te jodías y lo llevabas) o sí tenías mucha mucha suerte, cosas como una Honda NSR o una Yamaha TZR (aunque estas eran de 75, por lo que ya no eran ciclomotores y requerían carnet). No sé lo que costaban, la verdad, pero al parecer la teceta se sigue fabricando en su versión pequeña y cuesta TRES MIL PAVAZOS. Por un cacharro que básicamente convierte la gasolina en ruido. No hombre, no.


Para los que sean demasiado jóvenes para conocerlos, esto era un Vespino. Eran feos, poco prácticos y por lo demás, poco más que una bicicleta con motor. No es extraño que no sobrevivieran a la llegada de los scooters.


Motos de 125- En serio, NO SON MOTOS. Pueden parecer motos y algunas hasta dan el pego, pero son como esos coches que se llevan sin carnet y que se ve a los viejos manejar en carreteras secundarias (nota al margen: PROHIBID ESTO DE UNA PUTA VEZ, SON UN PELIGRO. Gracias). Hace falta carnet para llevarlas, pero vale con el de coche. Están evolutivamente un peldaño por encima de los ciclomotores, pero los moteros no os respetamos por llevar esto. Sacaos el carnet y circulad en una moto de verdad, por el amor de Dios.


"Qué puta pasada conducir sin carnet". Son lentos y los lleva gente que no se sabe las normas de circulación, esto debería estar prohibido. Lo siento, sé que me he salido del tema, pero es que los odio mucho. Pero mucho, mucho.


Motos de trial - son una cosa muy rara sin asiento que usa la gente que se mete en el campo de verdad con la moto (luego hablaré de los que se meten de mentira) y que parece más a una bici BMX que a una moto. Vale que sirven para lo que sirven (subir riscos como las cabras) pero una cosa que no se puede matricular* para llevar por una carretera, no me parece una moto de verdad.

*Me corrige @elPilotoRoto por tuiter que sí se pueden matricular y al parecer sabe de lo que habla. He investigado y efectivamente se puede. Pero claro, hay que poner matrícula, intermitentes, pasar ITV, asegurarlas... y siguen sin tener asiento, por lo que la gente prefiere llevarlas al campo en remolque. También me corrige que todavía quedan Vespinos, pero ahí se equivoca más (je, je) porque aunque es verdad que alguno queda, se dejaron de fabricar en el 96 en el 2000 (me corrige un anónimo que parece bien documentado en los comentarios) y eso son muchos años. Creo que él habla de un modelo de Peugeot que es parecido y que es cierto que sigue a la venta con un diseño que data de 1971, aunque tampoco creo que se vea mucho por ahí...


Moto de trial. Aunque no lo parezca, está completa. En serio, son así.


Motocross/Enduro - Son como las de antes, pero con asiento. No sabría distinguir un tipo de otro aunque me amenazaran con un arma. En los 80 todavía se veía a heavys usando ciclomotores muy inspirados en ellas. Actualmente no sé si alguien las usa (no he visto nunca una por ahí). Creo que son básicamente para correr sobre tierra, lo que en sí ya me parece un despropósito (desde la invención del asfalto, al menos). Pero vamos, se siguen fabricando porque en los catálogos de motos, salen [actualización: justo ayer vi una. Igual sí hay más por ahí y soy yo el que no se fija. La verdad es que se parecen bastante a las de trail].


Moto de estas. Ignoro de cual de las dos. Creo que a veces tienen las dos ruedas en el suelo, pero no puedo asegurarlo, porque la mayoría de fotos que he visto tenían una o ninguna. En fin.


Quads - tienen cuatro ruedas ¿de verdad no podéis imaginar nada más estúpido? Todas las desventajas de una moto en algo que hace que parezca que no sabes montar en moto y necesitas ruedines a los lados (y que, además de hacer un ruido absurdo a cambio de no correr nada, no se puede meter entre coches en ciudad). Por favor...


Si te gusta pensar que vas en moto, pero no sabes ir en bicicleta, siempre te puedes comprar esto. Aunque yo sigo recomendando aprender a ir en bicicleta para no parecer tonto.

Ahora vamos a las motos que sí que existen.


De carreras - Vale, no se llaman así, pero nos entendemos. Son bichos que probablemente tengan 40 o 50 caballos más que tu coche (si no directamente el doble) con una cuarta parte de peso. Están hechas para correr, y eso tiene el problema de que muchos gilipollas corren con ellas más de lo que deben, y especialmente donde no deben (es decir, fuera de los circuitos). Lo malo de tener una es que piensas "estoy encima de una cosa que se pone de cero a cien en el mismo tiempo que un Porsche 911 ¿por qué no lo hago todo el tiempo?". No son cómodas, no son prácticas, y desde luego, no son baratas. Ahora, con esto se te quedan mirando hasta los que conducen Porsches, también te digo. La parte buena es que son muy divertidas de llevar, especialmente por carreteras de montaña (con curvas). La parte mala es que por autovías son muy aburridas por debajo de doscientos. En serio. Desde la nueva normativa de seguridad vial, es la manera más rápida (literalmente) de acabar en la cárcel sin cometer un delito violento.


Yamaha R1 2015. ¿No os duelen los riñones sólo de verla? Entonces es que no habéis conducido una. Para que os hagáis una idea, en la posición "de ataque", la cabeza tiene que estar metida dentro de la cúpula. Muy cómodo, todo.


Se dividen en deportivas (las de 600) y superdeportivas (las de 1000). Estas últimas son como para decir "mira, me sobraba pasta y decidí tirarla en 400 centímetros cúbicos que sólo servirían para darme unas décimas de ventaja en cirtuito, si fuera capaz de exprimirla.
.
Básicamente hay Italianas (que se dividen en caras y más caras) y japonesas con distintos grados de agresividad. Típicamente las italianas tienen motores de dos cilindros en V mientras que las japo llevan cuatro cilindros en línea*. Los que las llevan suelen correr tanto que ni los ves venir. Si ves que alguien encima le ha cambiado el tubo de escape por uno de competición, échate a la cuneta y déjalo que pase, por lo que más quieras.

*Bueno, conozco el dato y me quería dar el moco con él. También os podría hablar de tricilíndricas y seis cilindros o motores boxer, pero tampoco quiero pasarme.


Naked/streetfighter - son como las anteriores, pero después de tener un accidente. Se le quita el carenado (la cosa de plástico de delante que te tapa el aire) y se le cambia el manillar por uno de trial. Esto antes la gente lo hacía artesanalmente hasta que los fabricantes, que tontos no son, decidieron hacerlas de fábrica. Básicamente son como las deportivas, pero te comes los mosquitos.


Ducati Streetfighter, modelo típico del segmento. Como se deduce del nombre, sirve para combatir el crimen en las calles. El traje con capa es opcional.
La diferencia entre las primeras y las segundas, es que las streetfighter son más caras y te hacen parecer más malote. Entre las primeras hay algunas de cilindrada razonable y precio contenido. Si los moteros tuviéramos dos dedos de frente compraríamos esas, pero claro, te hacen molar menos. así que la gente que se las compra suele ser porque no puede permitirse más (aunque seguramente luego racionalice su decisión diciendo que son motos lógicas*),

*Ninguna lo es.


Custom - Para que nos entendamos, todo lo que parezca una Harley o te imagines debajo de un Ángel del Infierno (los Hijos de la Anarquía del mundo real). Se suele decir que dan su mejor rendimiento aparcadas delante de un bar, y no es del todo falso (de hecho sospecho que tienen el centro de gravedad tan bajo para que sea difícil caerse de ellas cuando las manejas borracho). Claro que a los que llevan esto se la pela bastante el rendimiento, lo que quieren es molar fuerte. Para empeorar el manejo, muchos de los usuarios las suelen cargar con todos los accesorios cromados del catálogo, hasta llegar a cosas realmente absurdas que parecen ferias. Pero vamos, que te puedes encontrar de todo (ahora la tendencia es más bien quitarle cosas).


Para los que no los conozcan, estos son los Hijos de la Anarquía. Es una serie. No me contéis el final, que me falta la última temporada por ver. El uso de este tipo de cúpula no es habitual en el custom, en contra de lo que se pueda pensar.

Hay varios estilos (chopper, bobber, bagger, rat, showbike...) pero por simplificar diré que hay japonesas y americanas (básicamente Harley, aunque ahora hay más marcas, pero son raras de ver por ahí). Por supuesto, las pata negra son las Harley. La ciencia no ha podido descubrir por qué, ya que las japonesas son más baratas, mas eficientes y más fiables. Sin embargo, si ves a uno con una japonesa, es porque no se pudo pagar una Harley. Esto es así. 

Aparte de esto, una custom tiene que estar modificada. Si no le has cambiado, el tubo de escape, el asiento, o puesto o quitado algo, no eres un auténtico motero custom (y los otros moteros se ríen de ti a tus espaldas aunque lleves una Harley, que lo sepas*). Ahora, una vez empiezas, es como los tatuajes. Es muy difícil parar.

*Especialmente si es una Sporster o una Dyna.


Trail - son los 4x4 de las motos. Parecen diseñadas para hacer el Paris-Dakar (o como mierda se llame ahora) y en muchos casos es así. Lo bueno que tienen es que te hacen parecer más alto. Lo malo es que como no llegas al suelo, lo más fácil es que te caigas al parar en un semáforo. No he llevado una en mi vida (no pienso subir ahí ni loco) pero dicen que en carretera son cómodas. Por desgracia, no están diseñadas para ir por carreteras (igual que los 4x4) por lo que a mí personalmente me parece que no tienen mucho sentido. Sin embargo realmente la mayoría que se las compra no las usa para salir al campo (una vez más, igual que los 4x4). Las propias marcas flipan del éxito que tienen en este país. Pero bueno, también se ven un montón de todoterrenos, alguna explicación tendrá. Actualmente la mayoría ya salen de fábrica con ruedas de asfalto -lo que llaman híbridos- haciendo manifiesto el sinsentido total que son estas motos.


Ejemplo típico de moto trail. Se puede cruzar el desierto con ella, pero hasta donde yo sé, la mayoría de gente no lo hace. Los cajones al menos son cómodos para llevar la compra.


Turismo - en este segmento se meten un montón de cosas distintas, que tienen en común que lo mismo te imaginas a un ejecutivo encima de una de ellas, que a una pareja cargada de trastos que se va de fin de semana. Para que nos entendamos, es lo que uno se suele imaginar cuando le hablan de una BMW. Probablemente sean las únicas motos que tengan algo de sentido (junto con las naked de potencia razonable), salvo porque igual que en el resto de segmentos, a todas las marcas les ha dado por meterse en una carrera por aumentar cilindradas que está llegando a límites absurdos. Por otro lado, si te compras algo con calefacción y radio que parece un sofá con ruedas, plantéate que lo mismo lo que quieres es un coche (la mayoría cuestan menos que esto, además).


Esto es una... bueno, no sé. Por el motor diría que tiene seis cilindros, que son dos más que la mayoría de los coches, y seguramente pese como un utilitario. La antena significa que lleva radio. En serio, dudo que se escuche entre el ruido del motor, el del viento y el casco, la verdad.


Bueno, pues creo que esto sería básicamente todo. Supongo que os estaréis preguntando entre todas estas cual sería mi modelo ideal. Francamente, considero que todas son mejorables, así que me temo que no me podría quedar con una. Tendría que tener varias. De algunos tipos puede que más de una. Es que esto es como las zapatillas de deporte, nunca se tienen las suficientes.

Nota: en esta entrada no ha intervenido el Mono de la DocumentaciónTM porque necesitaba que las imágenes realmente estuvieran relacionadas con el texto. No, y que además lo tengo de vacaciones viendo a la familia. Por Kenia, creo que anda...

martes, 16 de junio de 2015

Sobre la extrema delgadez o las nuevas formas de hacernos sentir mal

La verdad es que hoy pensaba hablar de los límites del humor a raíz de la dimisión de Zapata, pero Darío Adanti lo ha hecho tan bien, que no lo veo ya necesario. Solo me gustaría añadir a raíz de esto que cuando lo de "Charlie Hebdo" yo no me puse el hashtag "Je suis Charlie". Y no porque justificara el crimen que se cometió (algo que me parece indignante a un nivel que no sería capaz de explicar) sino porque por lo poco que me pude informar, yo no comulgaba con el tipo de humor que hacía la revista. A pesar de que me gusta el humor trasgresor y soy ateo, hay ciertas cosas que me parece que ofenden demasiado a los demás. Puedo tratar de razonar con los creyentes sobre por qué soy ateo, pero usar imágenes que les ofendan en algo tan íntimo, me parece innecesario. Nunca me ha gustado ese humor de brocha gorda que había visto ya en revistas como el Papus (que por cierto también sufrió un atentado por parte de un grupo terrorista del que ni habréis oído hablar) o la primera época de El Jueves. Tan sólo decir que el chiste de Zapata me parecía poco afortunado, pero (tal y como tan estupendamente explica Darío en el artículo del que hablaba más arriba) está justificado por el contexto de apoyar a Nacho Vigalondo en el asunto del Holocausto. Y este tema que me indigna muchísimo, porque yo estuve allí y me jodió un montón que nadie fuera capaz de entender la broma Y no sólo eso, El País le canceló un proyecto publicitario por culpa de todo ese asunto y hace poco me enteré que hasta se llegó a plantear dejar el país (este país, quiero decir, no el periódico) por las repercusiones de todo el tema. Lo comento sólo para explicar que defenderé la libertad de expresión siempre y especialmente el derecho de hacer bromas sobre cualquier cosa (aunque a mí no me gusten) y como nunca dijo Churchill, "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo" (por cierto, tampoco lo dijo Voltaire).


Y con esto termino mi párrafo introductorio, que como apunte me está quedando un poco largo. Dicho todo esto, procedo a cagarme en la libertad de expresión (y si mi crimen es ser incongruente, detenedme).


La última tontería de internet es hacerse fotos tocándose el ombligo. Esto, que si España fuera realmente un país de emprendedores podría haber patentado un Español y forrarse (no en vano somos, si no los inventores, los mayores productores de ninis) no es tan inocente como parece. 


Cual Cristóbal Colón enloquecido (si es que el propio Cristóbal no estaba bastante enloquecido por tratar de llegar a la India por el otro lado, cuando desde tiempos de los griegos se sabía no sólo que la tierra era redonda sino su tamaño, por lo cual aquella aventura era a todas luces descabellada1) el anónimo autor de esta solemne tontería decidió que era una buena idea tratar de alcanzar su propio ombligo por el otro lado. Es decir, por detrás (y chicas, sabed que si alguna vez vuestro novio comenta algo del "otro lado" lo que quiere decir es esto3).


1Se puede decir que aquella fue la primera vez de una larga serie (bien, quizás no tan larga en realidad) de casos en los que los americanos le salvaron el culo a los europeos. Si bien en este caso fueron los primitivos americanos, en la actualidad casi extintos como agradecimiento. Como dijo aquél2 "ninguna buena acción queda sin castigo".

2Yo hubiera jurado que fue Oscar Wilde, pero internet dice que fue Billy Wilder, así que no me la voy a jugar y voy a asegurar diciendo que fue Churchill. Cuando no sabes de quién es una cita, lo mejor es atribuírsela a Churchill (esto lo he aprendido de internet).

3Quiero pedir disculpas por poner tantas notas al pie en este párrafo que probablemente hayan hecho que tengáis que volver a leer la frase para entender lo que decía. Agradeced al menos a Elsa de Cea (que por cierto, también tiene un blog) que me diera la idea de ponerlas al final de cada párrafo en lugar de al final del post como hacía antes, para facilitar un poco su lectura.


En primer lugar me gustaría comentar que en principio no tengo nada en contra de la gente que hace tonterías. Es decir, me molesta como homo sapiens ver a la obra cumbre de la evolución (y no, no son los gatos -aunque a menudo lo parece) haciéndose fotos dejando claro que el 90% de nosotros somos manifiéstamente imbéciles, pero bueno, es inevitable que en los medios siempre tengan más repercusión los que hacen tonterías muy gordas mientras que los que realmente hacemos cosas geniales pasemos más desapercibidos y se nos descubra mucho tiempo después (EJEM. tengo que decir que he escrito este párrafo pensando en Van Gogh. Desconozco por qué me ha salido escrito en primera persona, pero ahora ya me da pereza corregirlo. Mis disculpas).


Lo que pasa es que a menudo, detrás de estas modas absurdas hay una sutil manera de hacer sentir mal a los demás. Y esto me indigna muy seriamente. Es decir ¿en serio necesitamos a un montón de tuiteros anónimos haciéndolo? ¿No tenemos ya a la publicidad para esto?


Desde tiempos inmemoriales (es decir, desde los años 20 o así, yo más memoria no tengo4) la publicidad se ha dedicado a hacernos sentir inseguros con nosotros mismos. No olemos bastante bien, no tenemos buen aspecto, nuestra ropa no está lo bastante limpia. Nuestro coche no nos hace parecer unos fuckers. Ni si quiera vamos suficiente al baño. Somos unos lúsers y lo saben.

4Sí, soy más mayor de lo que parezco. Efectivamente me conservo genial. No, no pienso confesar mi secreto.

Y yo digo BASTA. De acuerdo que ellos tienen que hacernos sentir así porque viven de vendernos cosas que no necesitamos y se han dado cuenta de que esa es la única manera. Pero ¿vosotros también, hijos míos5? En serio, no necesito a un montón de gilipollas en internet haciéndome sentir inseguro. Ya me tengo a mí para eso, gracias.

5Aquí no estoy presumiendo de mayor, estoy citando el Julio César de Shakespeare para hacerme el inteligente. Lo que pasa es que lo estoy citando mal, porque si no, no sería yo mismo. En compensación os pongo el link al tu quoque, variante de la falacia ad hominem que me he encontrado de casualidad y que veo necesaria porque en este post trato de batir el récord de links absurdos, al parecer.

Fotos de pies en playas, fotos de platos estupendos, fotos de chicas cuyos muslos no se juntan, fotos del hueco de la cadera, fotos de gente pasándolo superbien en sitios superchulos. BASTA. IDOS UN POQUITO A LA MIERDA. DEJADNOS VIVIR A LOS DEMÁS CON NUESTRAS VIDAS ABURRIDAS Y NUESTROS CUERPOS FOFOS. NO OS NECESITAMOS A VOSOTROS PARA SENTIROS INFELICES.

De todos modos quiero acabar este post con una nota positiva. Dice la cultura popular (y conste que no hay nadie menos amigo que yo de la cultura popular, pero aquí me interesa6 y la voy a usar) "dime de lo que presumes y te diré de lo que careces". Hace tiempo que no veo nada más patético que gente comiendo sola, haciendo fotos de su comida antes de comerla. Gente viendo conciertos a través de la pantallas de sus móviles porque los están grabando en lugar de disfrutarlos. Gente viviendo vidas detrás de sus pantallas de táctiles. Tengo una noticia para vosotros: no os estáis divirtiendo. Hacéis como que os divertís. Cuando la gente se divierte realmente, sólo se divierte.

6Sí, otra nota. Y sí, yo también me empiezo a cansar, espero que no queden muchas. En mi opinión, el término "cultura popular" es un oxímoron (también espero que no queden muchos links, la verdad), la verdadera cultura se consigue subiéndose a hombros de gigantes7, no recitando refranes.

7La cita es de Newton. El por qué lo indico en una nota en lugar de poner el link a la wikipedia es un misterio para mí. Este post ha dejado de tener sentido hace rato ¿estaré tomando mi medicación en el orden correcto? Yo diría que no.

Y toda esa gente que se hace fotos en las que sale estupenda, ya sea de su cara, de su culo, de sus muslos o de sí mismos haciéndo la última tontería, no está tan segura de si misma. Probablemente sí de su físico (aunque es posible que ni siquiera de eso, habría que ver cuántas fotos ha descartado o cómo las ha retocado) pero no de todo lo demás. Seguramente sea gente de esa a la que es fácil acorralar en una discusión política y que se bate rápidamente en retirada con el argumento de "es que a mí la política no me interesa". O que manifiestan sin rubor su ignorancia sobre cualquier tema con el argumento "es que eso no me interesa". Genial. Pero tus abdominales sí. Ajá. Pues que sepas que no es gracias a gente como vosotros que somos la cumbre de la evolución. Es más, os parecéis mucho más a los homo neanderthalensis que al homo sapiens. Y ¿sabéis qué hicimos con los neandertales

Pensad en ello.




"Qué puta pasada hacerse una foto".
Dice el mono de la documentación que ha visto a chimpancés flipar muchísimo menos la primera vez que ven un espejo y que qué me hace pensar que somos la cumbre de la evolución. No he sabido qué contestar, la verdad.

lunes, 8 de junio de 2015

Filosofía para dummies.

Recientemente he estado leyendo un libro de filosofía (la Historia de la filosofía occidental de Bertrand Russell, por si a alguien le interesa;es que me había leído todas las etiquetas de champú y con algo me tenía que entretener mientras estaba en el baño) y me parece que la filosofía en general está bien, pero como disciplina está un poco incompleta. Es decir, le echas un vistazo a los grandes pensadores de la filosofía occidental, y desde los presocráticos a Schopenhauer1 no parece que la filosofía haya avanzado mucho. Sinceramente creo que puedo hacer mi aportación en ese campo. Y lo voy a hacer, porque tengo tiempo para ello2.

1La verdad es que no recuerdo qué decía exactamente Schopenhauer, pero me gusta mencionarlo porque tiene un nombre chulo. Suena como a tío que sabe realmente de lo que habla. En mi opinión hay un montón de filósofos que no han elegido bien sus nombres. Gente como como Dewey, que suena a marca de tractores, o Moro que parece un mote de macarra de instituto. O Francis Bacon. En serio tío ¿de verdad esperabas que alguien te tome en serio con un nombre así? En mi opinión solo deberían ser filósofos la gente con nombres chulos, como Spinoza o Leibniz. O Nietzsche. Cuanto más difícil de escribir, mejor. Si no tienes que mirar el nombre de un filósofo en la wikipedia para ver como se escribe, es que es demasiado accesible.

2Eso sí, no será muy larga porque tengo hora para la peluquería y no me gustaría que mi obra filosófica afectara al cuidado de mi imagen (cosa que a menudo sí pasa con otros filósofos, a juzgar por las imágenes que he visto por ahí).


En primer lugar me gustaría aclarar que mi filosofía no tiene un cuerpo cohesionado, simplemente voy a ir anotando aquí las cosas a medida que se me ocurran. Pues así y todo, veréis como será más comprensible que lo que hacen la mayoría de filósofos. Madre mía, qué mal se explica esa gente.


DIOS

Un tema que a menudo ha ocupado a los filósofos es el de Dios. Si queréis saber mi opinión, Dios no estaría mal si no fuera por la religión. En cualquier caso, si a Él no le molesta mi existencia, a mí tampoco me importa demasiado la Suya. Es decir, que me voy a preocupar lo mismo por Él, que Él por mí (y si alguno de vosotros cree realmente que Dios existe y pasa mucho tiempo pensando en él, es que es muy inocente).

De todos modos, a efectos prácticos, una filosofía que se quiera tomar en serio a sí misma, debe soslayar la existencia de divinidades de cualquier tipo. Es que es como ponerlo muy fácil ¿no? Te inventas a Dios y ya puedes justificar cualquier cosa "porque Dios lo quiere así". No hombre no, cúrratelo un poco, haz un sistema moral y justifícalo. No sé, algo así. Pero no vale ir en plan "las cosas son como son porque Dios lo quiere y si nosotros no lo entendemos es porque no somos Dios" (y sí Spinoza, te estoy mirando a ti).

Los escolásticos decían "Dios es un ser perfecto, y una de las cualidades de la perfección es la existencia, por lo que tiene que existir". Bien, tengo que decir en defensa de este argumento, que los filósofos no son gente que vaya mucho a la playa, si no sabrían que es más fácil ver ejemplos de imperfección que de perfección en el mundo real. En cualquier caso he decidido proponer mi propia prueba de la existencia de Dios, que en mi opinión es irrefutable, así que ya podéis ir preparando mi Nobel. Es como sigue:


Dios es un ser perfecto y desea el bien de la humanidad. Yo también deseo el bien de la humanidad, como demuestra el hecho de que me entretenga en escribir este tratado  para la posteridad. Por tanto Dios, en su infinita bondad, querrá que yo sea feliz, para realizar mi labor, para lo cual hará que aparezca Cristina Pedroche vestida de asistenta francesa en mi casa para ayudarme en cualquier cosa que yo pueda necesitar. Mmm... incluso es posible que, si quiere demostrar bien-bien su existencia, pero a tope de bien, la haga aparecer acompañada de un par de amigas (Pilar Rubio y Vanesa Romero podrían valer, por ejemplo) para asegurarse mejor de ayudarme en mi tarea de ayudar a la humanidad. Si eso no sucede, podremos deducir fácilmente que o bien Dios no es todopoderoso, o bien no tiene una bondad infinita, o bien no se preocupa tanto de la humanidad como la gente tiende a pensar. Por lo cual a efectos prácticos podríamos concluir su no existencia, tal y como lo imaginamos (ASÍ QUE TÚ VERÁS, MAJO. MIRA QUE TE JUEGAS QUE SE TE ACABE EL CHOLLO ¿EH?).

Bien, a lo mejor os parece que este argumento en contra de la existencia de dios (en minúsculas en lo sucesivo, al menos hasta que aparezca aquí la Pedroche para demostrar su divinidad) es absurdo, pero tendríais que ver el tipo de cosas que he tenido que leer de otros filósofos como argumentación a favor de su existencia. Yo al menos he tenido la decencia de hacer un diseño experimental (¿me estás escuchando, Descartes?). Así que venga, ya podemos desmontar el catolicismo, el judaísmo y todas las demás y dedicar todo el dinero que se gastan en otras cosas (aquí me gustaría apuntar que como el mérito es mío, estaría bien dedicarlo en cosas para mí. Y que me gustan las motos. Mucho).


UNIVERSO

Muchos de los filósofos ocupan gran parte de su tiempo a hablar de la constitución del mundo físico. En mi opinión esto estaba bien hasta la aparición de la física, después de eso me parece un tanto absurdo. Es decir, yo puedo venir y decir como Empédocles que todo en el mundo está formado por cuatro elementos y sus respectivas mezclas (fuego, tierra, agua y Loctite, me parece) pero las carcajadas de la Facultad de Ciencias Físicas se podrían escuchar desde aquí, así que creo que lo vamos a dejar (y eso por no mencionar las mónadas de Leibniz; en serio ¿alguien entiende eso?) Me limitaré a decir, que creo que el universo existe, y que está formado de cosas. Y que en mi opinión es demasiado grande, pero tampoco me voy a meter mucho en eso (y si alguien le parece que es decir muy poco sobre el universo, que se mire en la wikipedia el solipsismo, y verá como hay filósofos que todavía dicen menos)


ÉTICA

En este punto, me parece que el imperativo categórico de Kant vale como punto de partida, si bien es manifiestamente mejorable, así que vamos a trabajar a partir de ahí. Para aquellos de mis lectores que no estén familiarizados con la filosofía de Kant, ahí está la puerta estoy dispuesto a explicarlo brevemente. Vendría decir más o menos así: "trata a los demás como te gustaría que te trataran". Este razonamiento manifiesta en mi opinión una enorme estrechez de miras por parte de Kant (probablemente el filósofo más sobrevalorado de la historia). Es decir: si a mí me gustan las anchoas, ¿debo dar de comer anchoas a todos los que vengan a mi casa, aunque a ellos no les gusten? Esto es totalmente absurdo. Es decir, a mí a lo mejor me gustaría tener relaciones sexuales con Cristina Pedroche (creo que se deducía de mi argumento sobre la existencia de dios, si bien en ese apartado no me ha parecido adecuado ser demasiado explícito en ese punto) ahora bien, si ella decidiera que lo mejor que me podía hacerme a mí es lo que a ella le gustaría que le hicieran, lo mismo teníamos un problema. Anatómico, además. Y creo que voy a dejar este punto porque me vienen a la cabeza imágenes de cocineros haciéndome cosas que no son de comer y me está entrando mal cuerpo.

Digamos que, para evitar malos entendidos, el imperativo categórico debe quedar formulado de este modo: "Tratad a todo el mundo como le gustaría que le trataran a él. O al menos tratadme a mí, como me gustaría que me trataran a mí. En caso de duda, preguntad. Eso siempre aclara las cosas un montón".

Bien, no era tan difícil ¿verdad? Pues os sorprendería lo que ha tardado la filosofía en llegar a este punto. Vamos, hasta que me he puesto yo. Si es que ya lo decían en La sirenita, si quieres que algo se haga bien, lo tienes que hacer tú mismo (desconozco en qué parte de la película se decía esto, yo soy más de pelis de tiros; el dato lo he encontrado en internet3).

3En realidad estaba buscando una peli de tiros en la que el malo dice esa misma frase, pero no he encontrado en cuál. Seguramente fuera mala4

4Vale, creo que era en El Quinto Elemento. Pero en Dark Knight el Joker dice algo parecido.



POLÍTICA

En mi opinión, la forma política preferible es la tiranía, siempre que mande yo. Ahora, si va a mandar otro ya no. Ahí prefiero la democracia. A ser posible, una democracia justa, donde el gobierno trabaje para el bien del pueblo y sin ejercer abusos de ningún tipo. Pero vamos, que sigo prefiriendo la primera ¿eh? De lejos, además.


EL SENTIDO DE LA VIDA

No me gustaría terminar mi filosofía sin dedicar un apartado a solucionar uno de los problemas que más ha preocupado a los filósofos de la historia. El sentido de la vida es hacia allí. De nada.


¿ES EL HOMBRE MALO POR NATURALEZA?

Sí. O si no, de qué iba a hacer falta la policía. El problema es que la policía también son hombres, igual había que pensar una solución para eso. Robots gigantes exterminadores para controlar a los hombres. Quizás se revelarían y nos exterminarían, pero tenéis que reconocer que sería un final chulo para la humanidad. Aunque reconozco que seguramente yo sea el primer filósofo en buscar que la humanidad vaya en esa dirección. Claro que los anteriores no habían visto Terminator.


SI UN ÁRBOL CAE EN MEDIO DEL BOSQUE Y NO HAY NADIE ALLÍ PARA VERLO NI OÍRLO ¿HACE RUIDO?

Pues claro ¿estamos tontos?


¿QUÉ FUE ANTES, EL HUEVO O LA GALLINA?

El huevo. Siguiente pregunta.


¿QUÉ PASA DESPUÉS DE LA MUERTE?

Pues que estás muerto. No sé por qué es tan difícil entender esto ¿Habéis visto a mucha gente volver de la muerte? Aparte de en películas quiero decir. Ah, claro, lo del túnel y eso. Tenéis pinta de ser de esos que no se creen que hayamos ido a la luna. Vale, después de la muerte vamos a otro mundo convertidos en frutas del Candy Crush ¿Por qué no? Os veo dispuestos a creer cualquier cosa...


¿CÓMO DEBEMOS AGRADECERTE QUE HAYAS SOLUCIONADO LOS GRANDES PROBLEMAS DE LA FILOSOFÍA?

Oh, los filósofos somos gente frugal por naturaleza, y nos preocupamos poco por las cosas materiales o el favor del público. Cualquier cosa estará bien. Riquezas por ejemplo. Muchas. Y mujeres también. Mujeres muy guapas. Yo creo que eso estaría me valdría. Ah, y poder aparcar donde quiera. Es que se está poniendo fatal lo del aparcamiento. Alguien debería hacer algo sobre eso. Los filósofos, seguramente, ya que les he dejado sin nada que hacer. O mejor no, que hasta ahora no han valido de mucho. Mejor los de Apple, que esos sí que son buenos inventando cosas.

Nota: me gustaría pedir disculpas a todos los que han estudiado Filosofía por esta entrada. Diré en mi defensa que opino que una gente que se ha tirado años estudiando a un montón de filósofos aburridísimos esperando tener trabajo gracias a eso, tiene que tener un gran sentido del humor. O algo.

lunes, 25 de mayo de 2015

¿Y ahora, qué?

En primer lugar, quiero aclarar que yo fui uno de los ilusionados por el 15M. Y me enfrenté con mucha incomprensión de mi entorno por ello. Eran esos que decían "si quieren algo, que se presenten a las elecciones".

Yo siempre mantuve que el 15M (los también llamados "antisistema", como si el derecho manifestarse en contra de algo no fuera tan antiguo como la propia democracia, o incluso anterior) no eran -ni debían ser- un partido político. Eran una fuerza que aglutinaba el descontento de un montón de gente, de todos los colores y sabores distintos, y que su papel empezaba y terminaba en manifestar su descontento. Que era el obligación de otros (los políticos) decidir si recogían o no ese descontento popular o -como me temía que sucedería- aparecían nuevas formaciones oportunistas dispuestas a adueñarse de él.

Desde el primer momento miré a Podemos con suspicacia. Temía que fueran un grupo de aprovechados que habían decidido sacar ventaja del descontento popular. Y sin embargo, ahí radicaba su gran virtud. Es decir, por su propio origen, tenían que ser más limpios que el resto, precisamente para justificar su diferencia.

En seguida resultó obvio que los medios generalistas y los partidos tradicionales les iban a combatir con toda su artillería, y eso me hizo respetarlos aún más. Alguien a quien se ataca tanto, y con tanta intensidad, tiene que ser peligroso para el establishment, pensaba. Cada vez que al hablar de Podemos alguien sacaba a colación Venezuela, me reafirmaba más en mi apoyo. Quiero decir, yo no sé si esta gente son o no la solución de nada, pero sé positivamente que los partidos mayoritarios no lo son ¿Por qué no probar otra cosa?

Ha habido cosas durante la campaña que me han molestado en Podemos y que seguramente yo hubiera hecho de otro modo, pero resulta que el resto de partidos me molestan mucho más. Esa continua insistencia del PP de "cuidado a quién votáis porque vuestro voto puede acabar en el PSOE" me ha resultado odiosa ¿No ha pactado el PP con quién ha querido cuando lo ha necesitado? Es más ¿No esperaba el PP poder apoyarse en Ciudadanos para compensar su propio declive?

He llegado a discutir por facebook con gente que apenas conozco (amigos de amigos) porque decían que si ganaba Podemos España se convertiría en Venezuela. En serio, me parece alucinante que un montón de gente siga votando al PP porque prefieren que les manejen unos mangantes antes que dejar que el gobierno cambie de manos. ¿En serio alguien piensa que la intención de Podemos es convertir España en una república bananera? Es más ¿No es eso lo que ha estado haciendo el PP?

El reciente aniversario del 15M reflexioné sobre lo que había logrado el movimiento. Había logrado que el PP nos pusiera una mordaza en la boca, que no nos dejaran manifestarnos, ni protestar, ni grabar imágenes de policías (no sea que les pillemos haciendo bien su trabajo). No solo eso, sino que a la estela de Podemos había aumentado en intención de voto un nuevo partido, Ciudadanos. Uno de esos partidos que parecen jugar a marear a la gente para que no sepan a lo que votan, pero que poco a poco fue apareciendo como una marca blanca del PP, más que otra cosa. Y vale, se puede acusar a Podemos de no decir claramente que es izquierda (yo estuve en el 15M y no creo que a ese movimiento se le pudiera llamar de izquierdas; lo que sí que era es popular) pero todo el mundo sabe que muchas de las cosas que defiende son tradicionales de la izquierda. Es cierto que Ciudadanos hace lo mismo en cierto modo, defender muchas cosas que tradicionalmente son de derechas. Quizás la culpa sea del votante medio por no informarse mejor de lo que vota.

En este estado de cosas, debo decir que no era muy optimista de cara a las elecciones. La intención de voto parecía seguir favoreciendo al PP. La subida de Ciudadanos era meteórica y parecía claro que iban a ser la ayuda del partido del gobierno en el caso de que no les llegaran los votos. Incluso la crispación de la campaña hizo que Pablo Iglesias abandonara el tono sereno y dialogante que me había gustado tanto (alguien capaz de ganar cualquier debate con argumentos en lugar de no dejando hablar) en favor de uno más populista, más propio de los mítines (es cierto que quizás quedarse sin Monedero, su mano derecha, le había obligado a realizar él mismo el papel de poli malo).

Al final de la campaña mi opinión era que al final, Ciudadanos era el nuevo PP y Podemos el nuevo PSOE. Y esto no dejaba de ser el mismo perro con un nuevo collar. Es cierto que las dos nuevas formaciones no deberían pactar con las anteriores si, como dicen, su intención es cambiar las cosas y acabar con el bipartidismo. Está todavía por ver lo que pase.

Es cierto que los resultados electorales me parecen esperanzadores. El PP ha perdido una cantidad inmensa de votos. Todavía les quedan, obviamente, pero la sangría ha sido espectacular. En un escenario anterior a la entrada de nuevos partidos, el país entero hubiera cambiado de color completamente. Pero esto es todavía mejor, porque ahora mismo, no es posible decir quién va a gobernar en ningún sitio. Y eso me parece muy hermoso.

Y mi pregunta ¿Y ahora, qué?

Sí, porque ya hemos visto en Andalucía que todas las formaciones huían de pactar con el PSOE como de la peste por no verse perjudicadas por ello. Izquierda Unida pactó con el PP en Extremadura (he estado a punto de escribir "contra el PSOE", lo que quizás es mucho más preciso) y esto le ha pasado factura. ¿Qué podemos esperar ahora de las nuevas formaciones?

A mí francamente me gustaría que ni Ciudadanos ni Podemos pactaran. Está claro que entre ellos no hay pacto posible (no pueden estar más lejos ideológicamente) pero a ambos les une en teoría un deseo de cambio y unas aspiraciones que acaban en la Moncloa ¿Para qué voy a votar a Podemos si, -como decía el PP- mi voto va a permitir que gobierne el PSOE? Del mismo modo, alguien que vote a Ciudadanos no debería alegrarse de ver que su voto sirve para perpetuar el nefasto gobierno del PP.

Francamente, me importa un comino quitar ahora mismo al PP de la alcaldía de Madrid, Barcelona o Valencia en base a pactos de gobierno. Otra cosa distinta sería legislaturas en las que haya que debatir. Porque hemos perdido eso, y si hay algo que debería ser la política, es debatir, negociar, llegar a puntos de acuerdo. Y que no sean simplemente "si tu partido me apoya, te doy una cartera ministerial". Debería ser más bien "voto esta ley si eliminas este artículo o lo redactas de esta forma para que sea más del gusto de mi electorado".

Una de las cosas más vergonzosas que ha visto este país en tiempo es que el PP no cumpliera ni uno de los puntos en los que basaba su programa (y mira que era difícil encontrar estos puntos, porque Rajoy basó su campaña en decir todo el tiempo "haremos lo que haya que hacer" o "no es mi intención hacer esto" cuando se le preguntaba). Especialmente sangrante el fiasco la reforma de la ley de aborto. Algo que realmente tenían en su programa (es cierto que en la calle no se entendía una vuelta atrás de tal calado en los derechos de la mujer, que sólo podía contentar a un electorado más a la derecha del PP que realmente no podía dejar de votarle por miedo a perder el voto útil -no hay una alternativa de voto más a la derecha con posibilidad real de alcanzar el gobierno) fue hecho de una manera desastrosa hasta tal punto que acabó (quien sabe si para siempre) con la carrera política de Gallardón.

Es decir, tenemos un partido en el gobierno que no ha hecho nada de lo que decía que iba a hacer (no subir los impuestos, crear empleo, sacarnos de la crisis, no bajar las pensiones...) ha evidenciado que la corrupción llega a límites insospechados, y cuando tiene que tomar una medida que se supone que está en su programa, se termina echando atrás (otra de las medidas que se dijo que el PP tomaría fue quitar el matrimonio gay, aparentemente tampoco a esto se han atrevido).

Lo que sí que ha hecho el PP es recortar libertades, y mucho. Se ha llegado a detener a gente por opiniones vertidas en twitter (lo que es ridículo al extremo, no sólo porque twitter no deja de ser un entretenimiento, sino porque gente que realmente está vulnerando la ley con amenazas de muerte a otros tuiteros o prácticas pedófilas, disfruta de impunidad), por escraches, por manifestaciones. Es decir, no sólo han hecho lo que han querido, sino que nos han privado de la capacidad de rebelarnos en contra cuando no nos ha gustado. BRAVO.

El resultado de estas elecciones manifiesta el descontento de la población ante la soberbia demostrada por el partido del gobierno. Ver cómo Esperanza Aguirre (la Margaret Tatcher española) no es capaz de alcanzar la mayoría suficiente o Cifuentes (la que mandaba las porras contra el 15M) se queda muy cerca de no lograr el triunfo en una comunidad tradicionalmente pepera, ha resultado realmente satisfactorio.

¿Y ahora, qué?

Ahora, seguir insistiendo en que se puede. En restaurar la democracia que han tratado de arrebatarnos. Y sobretodo en NO PACTAR con los partidos tradicionales, que llevan desde el inicio de la democracia hundiendo el país (y lamento que colateralmente Izquierda Unida se haya visto salpicada por el derrumbe del modelo tradicional, pero es que no han sabido aprovechar un descontento general que por programa les resultaba tan cercano). Sé que no es realista esperar esto, pero es lo que a mí me gustaría.

Personalmente, opino que Ciudadanos son lobos con piel de corderos, y que terminarán defendiendo valores que me repugnan. Sin embargo, entiendo que hay gente que opina que esa es la forma de gobernar un país, y tiene derecho a verse representados. Me conformaré con que se vean obligados a gestionar (en su caso) con transparencia y limpieza. Del mismo modo, me da miedo que las intenciones de Podemos no sean tan distintas de los partidos tradicionales (es decir, enriquecerse a costa del contribuyente, no hemos visto otra cosa a ningún político hasta ahora) pero el hecho de que sean capaces de aunar descontento suficiente para lograr capacidad de representación a pesar de la campaña mediática en contra que han recibido, me dan confianza en que el descontento de la gente es mayor que el miedo. Quizás deberíamos darles una oportunidad para ver qué son capaces de hacer (y sinceramente, no creo que nadie, sea capaz de hundir más un país de lo que han hecho los sucesivos ineptos de PP y PSOE).

Con todo, yo no soy experto en nada, y mucho menos en política. Me limito a transmitir mi opinión.

Y mi opinión es que hay espacio para la esperanza.

martes, 21 de abril de 2015

En el ambulatorio

Cada vez que estoy en el ambulatorio me acuerdo del experimento de la jaula de monos.

La cosa va más o menos así (y me vais a perdonar que hable de memoria). Se mete a un montón de monos en una jaula. Se coloca un plátano arriba, pero de tal forma que encaramándose a algo, un mono pueda llegar. Luego se electrifica el suelo, para que cuando uno lo intente, todos sufran una descarga eléctrica (me gusta pensar que este tipo de estudios los hacen científicos que trabajan para los malos de Bond en sus ratos libres). Los monos lo intentan varias veces hasta que aprenden que tratar de coger el plátano es una mala idea. De vez en cuando se saca a un mono y se mete a otro nuevo que, como no sabe, nada trata de alcanzar el plátano; pero lo único que consigue es que le den una paliza el resto para evitar la descarga. El juego sigue así hasta que llega un momento que todos los monos son nuevos, porque han terminado sacando a los originales, pero la costumbre sigue aunque ninguno sepa ya el motivo. Cada nuevo mono que trata de tocar el plátano recibe una paliza, a pesar de que ya nadie sabe por qué. Es el "esto siempre se ha hecho así" de los monos (este experimento se puede aplicar a muchas tradiciones humanas y al funcionamiento de algunas empresas, por cierto).

Ir al ambulatorio es un poco así. Es un universo extraño, con sus propias reglas, y cada uno que llega se plantea un montón de dudas. Hay gente que no, que va todas las semanas y se entera de cada norma en el momento que la cambian. Pero la gente normal (moderadamente joven, moderadamente sana, moderadamente ocupada como para perder la mañana en el ambulatorio) no va más que de uvas a peras, por lo que nunca sabe como funciona todo).

Hay dudas que son previas. En plan: ¿Tengo que pedir hora por teléfono? ¿Puedo pedir hora por internet? Si estoy malo y no puedo ir a trabajar ¿puedo ir ahora mismo a por un justificante, o me vale si llamo para pedir hora y me dan cita para dentro de mes y medio? Cosas así. Pero luego hay otras ya de cuando llegas allí. En plan ¿me presento en administración para decir que estoy aquí, o simplemente me planto en la puerta de la consulta? ¿Me llamarán cuando toque mi hora o tengo que pedir turno? ¿Habrá salido una enfermera para ordenar la cola como en el sketch de Martes y Trece y yo me lo he perdido por no llegar en ese momento? Si llego tarde ¿puedo entrar el siguiente o pierdo ya mi turno y me castigan a entrar al final? Ese tipo de cosas.

Y esto nos pasa a casi todos, o sea que allí el que lleva más tiempo es el amo. A mí a veces me gusta ir sin cita, sólo por sembrar el caos. Cuando llevo un rato allí, todos asumen que sé más que el resto, por lo que puedo desinformar a placer. "-¿La doctora Matilde está? -No, pero la está sustituyendo un bedel. Creo que sabe bastante porque estuvo liado con una enfermera". "-¿Por qué hora van? -No sé, pero yo tenía hora para las ocho y media y todavía no me han llamado, o sea que llevan un retraso gordo. Si lleva prisa yo volvería otro día". "Soy María Benítez ¿me han llamado ya? -Tres veces. La doctora ha dicho que si venía le dijéramos que volviera mañana a las ocho. Con un justificante de su médico". Y así. Ha habido casos en los que he conseguido montar peleas entre viejos, que son muy divertidas "No oiga, a usted no le toca, que han llamado a este señor antes, yo lo he oído".

Cuando pasa la hora del almuerzo y vuelven la doctoras, cierro el periódico y me voy dejando la consulta sumida en un caos. "-Oiga, ¿usted no tenía cita? -No, yo es que vengo aquí a leer porque hay muy buena luz. Si algún día no me ven venir al médico es que estoy malo ¿saben?".

Si es que no falla, justo cuando creo que voy a adivinar lo que pone el mono de la documentación, va y me sorprende. Porque mira que he nombrado monos y me veía venir un grupo de chimpancés. Pues nada, el plátano de Warhol. Ojo, que no me parece mal. Yo hubiera preferido unas enfermeras sepsis, pero en fin...


viernes, 17 de abril de 2015

Monetizando el blog

ACTUALIZACIÓN: ya no. Pero sigo dispuesto a prostituir mi arte si alguien está dispuesto a pagarme lo suficiente. Hablémoslo, esto (mi correo está por ahí, en algún sitio.

Es posible que de aquí en adelante notéis que algunos de mis posts hablan de cosas de las que normalmente no hablaría. Esto es así porque es posible que alguien me pague por escribir algunos de ellos. Podemos entrar a discutir si eso os parece ético o debería seguir alimentándome de pequeños frutos que encuentro cuando paseo por el campo, pero se da el caso de que tengo una rara adicción por intervenir en el tejido económico para adquirir bienes o servicios, y en la sociedad actual parece bastante establecido el uso del dinero (he tratado de pagar en el super con tuits, pero se muestran reticentes a darme mercancía por ellos). Para empeorar las cosas, tengo cierta afición por productos caros como auriculares, libros, cómics, motos y vacaciones en sitios bonitos. He tratado de curármela, pero el sistema capitalista parece encantado con mi tara. En cualquier caso, si Rafa Nadal ha podido ganar dinero anunciando un coche que seguro que no ha conducido en su vida (corrijo: al parecer su contrato le obliga a conducirlo; no obstante, tiene más), o un montón de cantantes y actores anuncian perfumes que estoy seguro de que no utilizan, no creo que pase nada porque yo saque algo de dinerillo extra para mis vicios hablando de cosas aquí. En un mundo ideal, el estado me pagaría una cantidad indecente por molar fuerte y podría dedicarme todo el día a hacer cosas que me gustan de verdad como ver series antiguas o decir lo primero que se me ocurre por tuiter. Incluso me podrían pagar por hacer cosas que sospecho que me gustarían pero no he probado, como tener sexo con modelos de ropa interior o usar los últimos productos tecnológicos de gama alta, pero por ahora nadie parece dispuesto a ello. En cualquier caso, estoy bastante seguro de que la mayoría de vosotros tenéis trabajos que no os gustan y no veis nada malo en cobrar por ellos. En el mundo real (uno en 3D que no está formado por unos y ceros como este) tengo un trabajo ético en el que creo porque lo considero necesario para la sociedad, pero que me obliga a hacer un montón de cosas delante de un ordenador, como escribir números en tablas de Excel, que no me divierten nada. No veo nada de malo en hacer lo que quiera con mi tiempo libre en internet, francamente.

De todas maneras como os conozco y sospecho que todo esto os inquietará un tanto, me voy a adelantar a las dudas que os puedan surgir haciendo una especie de FAQ anticipado.

¿Mejorará con esto la calidad de los posts?
En absoluto. De hecho, es posible que alguno de ellos sea un poco mierder. Lo que sí que es cierto es que quizás esto haga que escriba más. De todos modos, he hecho pruebas piloto (y si, lo he hecho sin avisar; soy un canalla sin escrúpulos) y nadie parece haberse dado cuenta, o sea que parece que tener posts abonados no ha redundado mucho en el descenso de la calidad de este blog.

¿Hay algo que podamos hacer para evitarlo? 
Por supuesto. Si os parece mal esto, cancelo todo y a tomar por culo. Eso sí, he estado haciendo números y a partir de ahora me tenéis que pagar unos 5€ por visita y puede que unos 50€ por comentario (la cosa está un pelín desequilibradilla, lo sé; si la gente comentara más podría ver de bajar la tarifa). Por supuesto siempre se podría reducir un poco esto con la contratación de bonos mensuales y anuales, pero en ese caso me tendríais que firmar una permanencia. Pero vamos, yo creo que os sale mejor que todo esto lo pague otro.

¿Anunciarás sólo cosas en las que creas/confíes/usarías tú mismo/hablarías de ellas gratis de todos modos?
Veamos. Digamos que en general, sí. O al menos trataré de pringarme lo menos posible (hasta ahora mis colaboraciones se han limitado a hablar libremente de un tema y poner un par de links con la excusa). Ahora, si de repente hago un post titulado ADOREMOS TODOS A SATÁN, os recomiendo vivamente afiliaros a las juventudes del PP o alabo las virtudes de la ONG "ACABEMOS CON LAS BALLENAS", confío en que utilizaréis vuestro criterio antes de hacerme caso, que para eso sois mayorcitos (¿o es que si yo me tiro por un puente vosotros os tiráis detrás? Decídmelo, porque entonces igual me planteo montar una secta, que creo que dan más pasta). Y espero que en ese caso os alegréis por mí, porque seguramente haya podido finalmente comprarme esa Indian Scout roja que tanta falta me hace o dos o tres Porsches (es que me encanta el carrera del 68, pero también me gustan mucho el turbo del 86 y el último GT3, no creo que pudiera renunciar a ninguno, la verdad).

Entonces ¿tenemos que dejar de creer en todo lo que dices aquí o has dicho en el pasado?
De ninguna forma. La mayoría de mis posts van a seguir siendo idas de olla genuinamente mías, por lo que no afectará para nada a mi credibilidad actual, (o pasada) que según las últimas encuestas está entre cero y cero coma algo.

De todos modos ¿avisarás cuando un post esté contaminado por el vil metal?
Por supuesto. De hecho, la gente que me paga no parece tener ningún problema en ello. Me recomendaron que no lo hiciera, es cierto, pero no porque les parezca mal, sino porque parece que la experiencia indica que los lectores, que se comen la publicidad oculta a menudo muy poco sutilmente en películas y series o se tragan programas de la tele cargados hasta arriba de spots, no llevan bien que alguien que ofrece un servicio gratuito aquí cobre por ciertas entradas. En cualquier caso, todos los posts que lleven asociado un abono de tipo pecuniario llevarán la etiqueta SHOWMETHEMONEY. Y ahí ya vosotros decidís si lo queréis leer o no.

¿Podemos hacer algo para colaborar en que tus beneficios sean mayores?
Bien, he estado tentado de poner uno de esos links de "colabora con este blog" para que me paguéis lo que mi talento merece (bueno, o al menos lo que a mí me gustaría que mereciera) pero temo que en la coyuntura actual, lo más probable es que la mayoría de vosotros seáis pobres, por lo que sería inútil. En cualquier caso, seguramente la gente que paga a los que me pagan a mí, seguramente esté feliz si pincháis en los links que tengan esos posts. Pero vamos, que si no lo hacéis, no pasa nada. No me enfado, en serio (de hecho seguramente ni me entere).

¿Debemos comprar los bienes/servicios/loquesea que anuncies?
Bueno, supongo que esto es como cuando Tele5 anuncia BMWs en los cortes de publicidad. Entiendo que a ellos se la pela que los compréis, les basta con que veáis los anuncios. Pues yo, lo mismo.

¿Es ético que alguien que se declara de izquierdas cobre por entretenernos en lugar de hacerlo de forma gratuita puesto que todo es libre y debe pertenecer al pueblo?
¿Os he hablado ya de que la sociedad actual parece insistir en el uso del dinero como moneda de cambio? En serio, en cuanto llegue la revolución y consigamos abolir el dinero, espero que podamos vivir felices y en armonía en un estado igualitario en el que todos trabajemos por el bien de la sociedad (aunque espero que mi colaboración a esa sociedad sea tuiteando chorradas más que sembrando patatas o trabajando en una fábrica, la verdad). Pero mientras tanto eso llega, me parece que esto va a tener que seguir así.

Bueno, nos has convencido ¿Sufriremos muy de vez en cuando este tipo de entradas subvencionadas, al menos?
Seguramente casi nunca. Al menos hasta que alguien descubra mi talento y me contrate para decir chorradas en una tertulia de la tele hablando de cosas de las que no tengo ni idea, que ahí es donde está la pasta de verdad. Entonces abandonaré todo esto y me dedicaré a vivir una vida de excesos rodeado de groupies en mi yate. Puede que entonces contrate a un escritor necesitado de dinero para que cuelgue aquí chorradas por mí, eso sí. Seguramente a Arturo Pérez-Reverte. O a Sánchez-Dragó, ya veremos. Igual a los dos.

El mono de la documentación, al enterarse que él no va a recibir ración extra de plátanos, ha decidido insertar una imagen cuya relación con el post (de existir) sería tan larga de explicar que ocuparía tanto como el propio post. En fin, cada uno protesta a su manera. 


lunes, 13 de abril de 2015

Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), de Alejandro González Iñárritu.


En primer lugar me gustaría decir que me gustaría ver una película sin ningún juicio preestablecido. Hubo un tiempo en que tenía mucho tiempo libre y pasta en el bolsillo y veía todo lo que se estrenaba. A menudo entraba en una sala sin saber nada de lo que iba a ver salvo el título y quizás la pinta que tenía el poster (a veces ni eso). Era una época estupenda porque me podía llevar sorpresas enormes y en cualquier caso si una película no me gustaba no me sentía defraudado. Sólo pensaba "pues no me ha gustado".


Eso es imposible actualmente. Ahora una película te cuesta lo que una ración de calamares y una cerveza y eso si no pides palomitas (para eso tienes que llevar las tres últimas nóminas y ver si te lo puede financiar el banco). Ahora todo es ruido mediático y cuando ves una película es muy difícil no hacerlo pensando "¿estaré yo a la altura de los críticos o me sentiré como una mierda porque no soy capaz de ver la maravilla que ellos aprecian?".


Tengo que añadir otra cosa antes de entrar a hablar de esta película (y me jode porque ya alguien me dijo en mi última crítica que se nota que me gusto demasiado y tenía que tratar de ser más breve -sí, estoy hablando de Molinos) y es que no soporto los ejercicios de estilo. Shakespeare hacía obras para el gran público, y las películas de Bogart de los cincuenta eran grandes sin pretenderlo. No había detrás un gran director diciendo "hey, soy un genio: mirad lo que puedo hacer". Algo se fue al garete cuando los directores empezaron a pensar "voy a ser capaz de rodar una película totalmente hacia atrás en la que el protagonista tenga amnesia a ver si se entiende" o "YA LO TENGO: rodemos toda una película dentro de un ataúd" (y si queréis saber mi opinión, soy muy fan de Memento, pero Buried me sacó de mis casillas).


Lo que todo el mundo sabe de esta película (a no ser que haya estado metido en una cueva desde antes de que se estrenó) es que está rodada en un único plano secuencia. Y a mí cada vez que un crítico dice "plano secuencia" me entran escalofríos porque quiere decir que hay un tío detrás de la cámara diciendo "eh, tengo una polla enorme, venid a miradla". Hitchcock era grande porque podía rodar "Con la muerte en los talones" y que un tipo caiga muerto delante de Cary Grant con un cuchillo en la espalda y que su personaje coja el cuchillo por el mango a tiempo de que alguien le haga una foto y tú sigas viendo la película y disfrutándola a pesar de que es totalmente increíble (como que alguien pretenda matar a un espía usando un avión fumigador en lugar de una pistola, una de esas ideas absurdas que dan lugar a otra secuencia memorable). Y si alguien va a mencionar que Hitchcock hizo justo lo mismo que Iñárritu en La soga, que piense que ese argumento sólo la hace más prescindible.


Alejandro González Iñárritu es un autor mexicano que es conocido por obras como 21 gramos, Babel o Biutifull, todas ellas aclamadas por la crítica y premiadas en diversos festivales. Sin ir más lejos la obra que nos ocupa recibió en la última ceremonia de los Óscar los galardones a mejor guión original, mejor director y mejor película. Ahí es nada. El leitmotiv de la obra es batir el récord absoluto de plano secuencia haciendo toda una película en una única toma (esto ya se ha hecho, pero esta es, creo, la más larga). Este ejercicio de estilo hace que, a pesar de la enorme presencia de los actores en plano (a menudo rodados muy de cerca y después de -sospecho- haber mezclado algunos medicamentos que no se deben mezclar), el que esté presente todo el rato sea el director, en un ejercicio de ego insoportable y probablemente inédito. Directores menos valorados por la crítica sesuda como Clint Eastwood o Steven Spielberg, no son capaces de hacer algo así (por pudor, supongo) y no consiguen lo que un espectador casual (uno de esos que no esperan a leer la crítica del Fotogramas para ver si la película le tiene que gustar o no) definiría como un "coñazo insoportable" (y estoy citando palabras textuales de la persona que sufrió la película conmigo). Te cansas de ver planos de actores de espaldas andando por pasillos o diálogos que no tienen contraplano porque mover la cámara cada vez que uno de ellos habla sería mareante (mira, eso al menos lo hace mejor que un director amateur). Por no mencionar esa machacona banda sonora de batería que no conforme con ser irritante por si sola, el director insiste en hacer autoconsciente metiendo en plano (¡en dos ocasiones!) al propio batería sólo por rizar el rizo.


La película arranca con un plano de espaldas (una de muchos) de nuestro protagonista levitando a un metro del suelo en la posición del loto y a partir de ahí nos lleva durante dos horas de cámara en mano (y me vas a perdonar Alejandro, pero desde el invento de la steadicam los planos secuencia tienen mucho menos mérito que cuando las cámaras iban montadas sobre raíles) por las paranoias de los actores, que ya sabemos que son gente inestable porque nos lo han contado en un montón de películas, y algunas bromas privadas muy inteligentes pero no muy divertidas (como que el protagonista sea Michael Keaton, conocido por haber protagonizado el Batman de Burton, interpretando a un actor que trata de ganarse el respeto de la crítica después de haber hecho tres películas interpretando a Birdman, un superhéroe (de disfraz ridículo, gracias por la sutileza, Alejandro) al que escucha en su cabeza hablar con una voz muy parecida a la de Batman). Iñárritu se burla del cine de superhéroes (de hecho en la única secuencia que tiene cortes -si, olvidaba que incluso en su pretensión termina haciendo trampa con una secuencia llena de cortes absurdos- sale un Spiderman bailando sin que venga mucho a cuento), del cine de acción y de las películas que buscan el favor del público sin esforzarse en hacer arte. Incluso de burla de la crítica, (personalizada de una forma muy poco sutil en una crítica teatral que escribe sus críticas en una moneskine desde un bar mientras toma martinis) que lo tiene muy fácil en poner a caer de un burro la obra de alguien que arriesga y trata de crear, con etiquetas y frases manidas. Pues lo siento, Alejandro, hay gente que hace cine con un ego más pequeño que Australia y trata de contar historias sin tratar de epatarnos con sus enormes capacidades técnicas. No está del todo carente de ironía que la obra que lleve al escenario el protagonista sea de Raymond Carver uno de estos autores que se la ponen dura a la crítica literaria precisamente por no contar nada en sus historias (tienen atmósfera) y que años después de su muerte se descubrió que parte de su mérito artístico estaba en la tijera de su editor, que recorto, reescribió e incluso cambió los finales de un montón de sus historias.


Creo que esta película se debería estudiar en las academias de cine como ejemplo de lo que no hay que hacer, y quizás su mayor mérito es que después de esto nadie tratará de hacer un plano secuencia más largo que el anterior, utilizando la técnica que en mi opinión es el mejor ejemplo de cómo un director puede tratar de medir la longitud de su miembro viril y compararla con el resto. Scorsese en Uno de los nuestros (1990) hace un magnífico ejemplo de 3 minutos y 13 segundos y ocho años después Brian de Palma hará una magnífica demostración de 12 minutos de cómo hasta el sexo se puede hacer aburrido cuando dura más de la cuenta, en la entretenida Snake Eyes (y lo siento, no puedo menos depreciar más una película con un adjetivo positivo). En este caso Iñárritu llega al paroxismo rodando toda la película en un único plano secuencia (algo que por otra parte -como ya he comentado- habría hecho ya Hitchock en La Soga, salvo porque técnicamente no era posible -y qué más da, si este plano secuencia de Birdman también está falseado después de todo) lo que es totalmente absurdo teniendo en cuenta que realiza saltos temporales. Veamos ¿qué sentido tiene rodar todo en un único plano si de repente la cámara se mueve y advertimos que ha pasado el tiempo porque aparecen cosas que antes no estaban ahí?


Después de esto ¿qué vendrá? ¿Con qué nuevo desafío nos aburrirán los directores con inquietudes? ¿Una película íntegramente rodada sin imagen, sólo con voz en off? ¿Un plano fijo de dos horas del ombligo del director? ¿Una película collage hecha enteramente con recortes de anuncios? Espero ansioso, en serio. Mientras haya gente que siga haciendo historias que merezcan verse como Nebraska, Perdida o Guardianes de la Galaxia (y no admito discusión sobre ninguna, especialmente la tercera).


Por otra parte, y dejando de lado el ejercicio de prestidigitación, la película se hace larga (le sobra fácilmente media hora) los personajes dejan de interesarnos pasado un rato porque ya vemos que están todos como una puta regadera, y se lleva la suspensión de la incredulidad al extremo de tal manera que llega a un momento en que poco importa lo que pueda pasar en el escenario porque cualquier cosa es posible. Me cuesta decir esto sin parecer condescendiente, pero me parecen más creíbles muchas de las películas de superhéroes que González Iñárritu pretende criticar, o al menos más coherentes con su propio universo. En cualquier caso los directores que realizan tales obras de ficción son capaces de hacerlo sin tanta afectación.


Plano inicial de Birdman. Espero que os guste ver espaldas porque os vais a jartar.


Por lo demás, si alguien quiere ver una buena película sobre los problemas de un director de teatro al tratar de manejar a un grupo de actores histéricos haría mucho mejor en ver la magnífica y lamentablemente casi desconocida ‘¡Qué ruina de función!’ (‘Noises off…’, 1992) de Peter Bogdanovich -también director de la absolutamente genial What's up, Doc (1972)- y que esto mismo en una película mucho más divertida y sin ese tufillo pretencioso de "peli para listos*".


*Trademark by Molinos).


PD: esta vez he sido yo el poli malo, si queréis ver la crítica de Molinos de la misma película, está en el link. A ella por lo que sea, se ve que le gustó. Por cierto, ya está maquinando de qué otra cosa podemos hacer crítica. Si a alguien tiene alguna idea se admiten sugerencias...